Familia: Carbono puro cristalizado
Dureza: 10 / 10 · Sistema cristalino: Cúbico · Transparencia: Transparente
Color: Incoloro, amarillo, rosa, azul, negro
El diamante es la gema más dura que la naturaleza ha producido — una puntuación perfecta de 10 en la escala de Mohs. Se forma a más de 150 kilómetros de profundidad, bajo presiones y temperaturas extremas, antes de ser elevado a la superficie por erupciones volcánicas específicas llamadas chimeneas de kimberlita. Este origen geológico excepcional le confiere propiedades físicas únicas.
Formación y composición
El diamante está compuesto de carbono puro, dispuesto en una red cristalina cúbica extremadamente densa. Es esta estructura tridimensional la que le confiere su legendaria dureza. Se necesitan millones —a veces miles de millones— de años para que un diamante se forme en el manto terrestre.
El brillo y la luz
Su alto índice de refracción (2,42) y su fuerte dispersión le permiten descomponer la luz blanca en sus colores constituyentes, produciendo esos destellos irisados característicos que los gemólogos llaman el "fuego" del diamante. La calidad del corte es el factor determinante para liberar este brillo.
Los diamantes de color
Si bien el diamante blanco (o incoloro) es el más conocido, los diamantes de color —llamados fancy— se encuentran entre los más raros del mundo. El diamante azul (como el Diamante Hope) debe su color al boro, el rosa a distorsiones de su red cristalina, el amarillo al nitrógeno. Algunos diamantes fancy rojos, de una rareza absoluta, alcanzan precios récord en las subastas mundiales.
Las 4 C — criterios de evaluación
El valor de un diamante se basa en cuatro criterios estandarizados por el GIA: el corte (Cut), que determina el brillo; el color (Color), clasificado de D (incoloro) a Z (con tinte amarillo); la claridad (Clarity), que mide las inclusiones internas; y el peso en quilates (Carat Weight). El corte es a menudo considerado el criterio más importante para la belleza visual.
Orígenes geográficos principales
- Rusia (Siberia)
- Botsuana
- Canadá (Lago de Gras)
- Australia (mina Argyle)
- Angola
- Sudáfrica
Nota cartográfica: Rusia (mina Mir, Siberia) y Botsuana (mina Jwaneng) son los dos primeros productores mundiales en valor. La mina Argyle en Australia fue la principal fuente de diamantes rosas antes de su cierre en 2020.


